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10 preguntas a Sucre i Vainilla

Viviana, más conocida como Sucre i Vainilla, tiene 45 años y 4 hijos de diversas edades, y está casada desde hace 25 años con Omar. Todos ellos, gracias a su ayuda incondicional, hacen que pueda dedicarse al mundo del sugarcraft, dice.
Es Argentina de nacimiento, pero en España siente que ha vivido toda su vida. Reside en Castelldefels, Barcelona, que es un pueblo bellísimo de la costa mediterránea. En Castelldefels tienen Viviana y su equipo su taller creativo de tartas y tienda de productos de repostería: www.sucreivainilla.com. Viviana es también una de las socias fundadoras y tiene el cargo de tesorera en la delegación de Catalunya. ¡Aquí tenéis sus respuestas a nuestro "interrogatorio" y algunas fotos de sus obras de arte!

1. ¿Cómo llegaste al dulce mundo de las tartas decoradas?

Llegué al mundo de las tartas decoradas hace alrededor de 23 años, y debido a una mala experiencia: era el año 1988, y mi hija mayor cumplía los 2 añitos; encargué una tarta con muchísima ilusión, y me entregaron cualquier cosa menos la tarta que había pedido. En ese momento me prometí a mi misma aprender a hacer tartas decoradas. Intercalaba mi hobby (el de las tartas) con el de decoradora de interiores y, al final, llegando a España hace 8 años, decidí que se convirtiera en mi profesión. En estos momentos me dedico a realizar tartas, galletas y cupcakes personalizados, así como decoraciones en porcelana fría (principalmente novios para tartas).

2. ¿Cuáles son las tartas que más te gusta hacer?

Me encanta trabajar en tartas de grandes dimensiones,  y si son en 3D mejor. Las técnicas americanas me fascinan.

3. ¿Qué otra cosa te gustaría hacer/aprender en la decoración de dulces?

Estoy muy interesada en aprender las técnicas de azúcar soplado. Hay esculturas tailandesas que son una maravilla, y que se pueden integrar a las tartas realizadas con fondant.

4. ¿A quién te gustaría conocer en persona? (Del mundo de las tartas o en general)

Tengo admiración por Alan Dunn. Me encantaría poder hacer un curso con él para realizar lo más natural posible las flores en azúcar.

5. ¿Tienes otras aficiones aparte de la decoración de tartas?

Si, me gusta pintar Trompe l´oeil. Tengo la pared más grande de mi casa en Argentina pintada con esa técnica, pero lamentablemente no tengo tiempo. Quiero realizar en tarta uno pequeño; está dentro de las tareas pendientes.

6. ¿Cómo llegaste a la Asociación? ¿Y qué esperas de ella?

A la Asociación llegué mediante el foro de Cocinando con el Alma. Allí fue donde encontré el incentivo para dedicarme al arte en azúcar, y fue maravilloso participar en la gestación, donde muchas personas pusieron su tiempo y esfuerzo en que viera la luz. Espero que nuestra actividad sea reconocida y aceptada como profesión dentro de la pastelería y que en algún momento se valore como arte y se cobre como tal.

7. ¿Cuál es tu sueño para dentro de 5 años en este mundillo?

He aprendido a vivir el día a día, disfrutando de cada momento, así que poco planifico a tan gran escala; pero uno sería poder dedicarme en exclusiva a la enseñanza del sugarcraft, que me apasiona.

8. ¿A quién te gustaría hacerle una tarta?

En realidad no tengo alguien en concreto. Me ilusiona realizarle tartas a mi hija pequeña o a mis nietos. Puedo poner en ellas toda la creatividad, ya que no me siento limitada; allí hago lo que quiero y en las dimensiones que quiero. Ver sus caras al recibir las tartas es un premio que es impagable.

9. ¿Qué te gustaría decirle a la gente que comparte esta afición?

Que hay que tener una gran dosis de paciencia, mucha perseverancia, no doblegarse ante lo que no podemos realizar... Que la práctica y el tiempo hace maravillas en nuestra actividad y que los frutos son muy reconfortantes. Y si tienes una familia que te respalde, el círculo se cierra.

10.  Y por último, ¿qué evento o actividad te gustaría que se organizase en tu delegación o ciudad?

Juntar en el Ànec Blau (centro comercial de Castelldefels) a quienes realizan tartas en nuestro pueblo, hacer una exposición y divulgar nuestra actividad. De esta manera mucha gente no solo conocería el arte en azúcar, sino que se daría cuenta de que toda persona puede realizarlo. Muchas veces las capacidades se encuentran escondidas.